PROPOLEQUIN

Sintomas de gripe, resfriado y tos

60 compromido(s)
P.V.P.: 17,85€

ACTUACIÓN

Sintomas de gripe, resfriado y tos

 

FICHA TÉCNICA DESCRIPCIÓN

Complemento alimenticio con importante acción sobre el sistema inmunitario, al incrementar las defensas frente a infecciones víricas y bacterianas, especialmente las de todo el aparato respiratorio. Actúa como un excelente antibiótico natural en los procesos de infecciones de garganta (laringitis, faringitis, irritación, tos…) y especialmente recomendado en situaciones de resfriados, gripes y congestión nasal.

 

PRESENTACIÓN

Envase de 60 compromido(s) de 900 mg.

 

INGREDIENTES POR COMPRIMIDO

Endurecedor (Celulosa microcristalina)………………………217,87 mg.

E.S. Própolis (5% flavonoides como galanginas)………………200 mg.

E.S. Equinácea (Echinacea purpurea) (4% polifenoles)……..200 mg.

Miel polvo……………………………………………………………………100 mg.

Antiaglomerante (Estearato de magnesio)…………………………66 mg.

Vitamina C (Ácido L-Ascórbico) (50% V.R.N.)…………………40 mg.

Limón polvo (Citrus limon)……………………………………………..30 mg.

Endurecedor (Calcio fosfato dihidrato)…………………………….30 mg.

Citrato de Zinc (5 mg. de zinc) (50% V.R.N.)………………..16,13 mg.

 

MEMORIA DESCRIPTIVA

El sistema inmunitario es la defensa natural del cuerpo contra las infecciones, como las bacterias y los virus. A través de una reacción bien organizada, llamada “respuesta inmune”, el cuerpo ataca y destruye los organismos infecciosos que lo invaden. Esta protección viene dada por varias líneas de defensa de especificidad creciente. Las más simples son las barreras físicas, que evitan que patógenos como bacterias y virus entren en el organismo.

Cuando el cuerpo cambia de temperatura constantemente, el sistema inmunitario queda bajo de defensas y los virus aprovechan estos momentos para atacarle.

Las defensas bajas de una persona están íntimamente ligadas a la situación de su sistema inmunitario. Este es uno de los mecanismos de defensa del cuerpo, y sus funciones son detectar las amenazas y movilizar las defensas contra ellas. El sistema inmunitario desempeña un papel fundamental tanto en el mantenimiento de la salud como en los procesos autocurativos.

Con la llegada de la temporada invernal aparecen los primeros resfriados y gripes favorecidos por los cambios de temperatura, propios de esta época del año, y por otras circunstancias que debilitan el sistema inmune, como es el caso del estrés, el descanso insuficiente, la ingesta habitual de tóxicos (alcohol, café, tabaco, etc.) y una dieta inadecuada. De ahí que los expertos recomienden que, especialmente en este periodo de transición hacia el frío en el que nuestro centro cerebral de regulación térmica consume más energía de lo normal para adaptarse eficazmente al cambio de temperaturas, “echemos una mano” a nuestro organismo proporcionándole herramientas para que pueda defenderse de los ataques víricos.

 

INGREDIENTES

 

Própolis:

El Própolis (Propóleo) es un excelente antibiótico natural que estimula las defensas frente a las infecciones y tiene numerosas propiedades terapéuticas para la salud, sobre todo en caso de infecciones respiratorias.

El Própolis tiene una composición química muy compleja que incluye principios activos, entre los que destacan los flavonoides, responsables de su acción antibiótica. También se le reconocen propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias, analgésicas, antialérgicas, inmunoestimulantes, etc.

Contiene resinas, bálsamos, aceites esenciales, provitamina A, vitaminas del grupo B (especialmente B3), minerales (más de 20 oligoelementos), aminoácidos (7 de los 8 esenciales) y más de 50 grupos de flavonoides.

La propiedad antibacteriana ha sido probablemente la más estudiada, habiéndose comprobado su doble versión, bactericida y bacteriostática. Avalan esta importante propiedad componentes como la galangina, el ácido benzoico, el cumarínico, el cafeico y el ferúlico.

De su acción antibiótica son responsables los sexquiterpenos, especialmente el bisabolol.

En cuanto a su actividad antiviral, viene dada por la acción sobre varios virus patógenos debido a sus componentes de naturaleza flavonoide como acacetinas y pactolanarigenos.

 

Equinácea:

La principal virtud de la equinácea radica en sus propiedades antimicrobianas en contra de bacterias, virus, hongos e infecciones oportunistas, lo que le confiere un marcado efecto antibiótico debido al componente equinacósido y a los poliacetilenos. Pero el mejor antibiótico fracasaría si las defensas del organismo no colaboraran en la lucha contra la infección.

Se ha demostrado que la equinácea estimula la producción de interferón, una proteína que el organismo produce para neutralizar los virus.

Pertenece al grupo de los inmunoestimulantes que, a través de una estimulación general, no especifica, aumenta los mecanismos de defensa del organismo incrementando la fagocitosis (destrucción de los microorganismos por los leucocitos), así como la inmunidad humoral (mayor producción de anticuerpos). Esta acción se debe principalmente a su alto contenido en aceite esencial y a los polisacáridos.

Debido a su actividad inmunoestimulante, la equinácea, está especialmente recomendada en casos de resfriados, gripes y procesos infecciosos varios en los que el organismo carece o tiene mermada su protección inmunitaria. Su uso disminuye los síntomas negativos de la gripe y del resfriado y ayuda a acelerar su curación.

Resulta eficaz a la hora de solucionar los problemas de garganta (laringitis, faringitis, anginas, etc.) reduciendo el pus, eliminando microorganismos y aliviando la sensación de ardor o picor.

Ayuda a reducir la inflamación de los bronquios (bronquitis) y de los senos nasales (sinusitis), aliviando el dolor que ésta produce.

También ejerce una acción antitérmica y analgésica que se debe a que produce vasodilatación y sudoración.

Posee un factor inhibidor de la hialuronidasa (enzima producida por muchas bacterias) deteniendo así la difusión de los gérmenes patógenos por el tejido conjuntivo e impidiendo la desintegración del ácido hialurónico, principal componente de este tejido.

 

Miel:

La Miel es uno de los primeros alimentos del hombre. Es una sustancia elaborada por las abejas a partir del néctar de las flores y de otras exudaciones de las plantas, las cuales deshidratan y juntan con enzimas para evitar fermentaciones. Debido a su fácil digestibilidad es bien tolerada por la mayoría de las personas.

Está compuesta por más de 70 sustancias biológicamente activas entre las que destacan los hidratos de carbono (fructosa y glucosa), vitaminas (del grupo B y la C), minerales (potasio, fósforo, hierro y magnesio), enzimas (invertasa y diastasa), un alto nivel de proteínas y aminoácidos.

 

Las propiedades de la Miel de abeja son ampliamente conocidas, y sus beneficios en el cuerpo humano altamente valorados. Dentro de las múltiples aplicaciones destaca por:

  • Propiedades expectorantes y curativas de la garganta, asma y estados de gripe. Ablanda la garganta en caso de irritación, reduce la tos y hace más fluidas las mucosidades de los bronquios facilitando la expectoración. Actúa sobre las mucosas de la nariz, laringe y alveolos pulmonares haciendo que sus propiedades actúen en los tratamientos de rinitis aguda y crónica, faringitis, bronquitis y otras afecciones respiratorias.
  • Es un importante antiséptico y cicatrizante natural evitando las infecciones y acelerando la curación. El mecanismo para eliminar las infecciones radica en su efecto activador del sistema inmune, pues estimula la mitosis de los linfocitos B y T y activa los leucocitos neutrófilos. Es más, suministra una importante aportación de glucosa, fundamental para el crecimiento explosivo del número de fagocitos.
  • Utilizado también en caso de afecciones gastrointestinales acompañadas de gastritis, úlceras, acidez de estómago, etc.

 

En el caso de úlceras gástricas, la Miel ejerce un doble efecto. Por un lado, favorece la cicatrización de la úlcera de la mucosa gástrica y por otro fortifica todo el organismo, sobre todo el sistema nervioso.

Posee un gran poder antibiótico (lo cual evita la infección) y emoliente (que baja la inflamación), por lo que se utiliza desde tiempos muy remotos como tratamiento en heridas, ulceras, quemaduras, etc.

 

Vitamina C:

La vitamina C o Ácido Ascórbico no puede ser sintetizada, ni apenas almacenada por el ser humano, por lo que debe ingerirla a diario. Tiene muchas y muy variadas propiedades, pero destaca por su conocido efecto antioxidante y por fortalecer el sistema inmunológico.

Es un potente antioxidante, de manera que neutraliza los radicales libres, evitando así el daño que los mismos generan en el organismo. Esta capacidad antioxidante hace que esta vitamina elimine sustancias tóxicas, como por ejemplo las nitrosaminas.

La propiedad de aumentar las defensas se debe a que esta vitamina se encuentra en gran concentración en el interior de los leucocitos, las células inmunitarias. Además de estimular las defensas contra bacterias y hongos, aumenta la síntesis de interferón, una defensa contra los virus.

Refuerza las defensas orgánicas y aunque no evita el resfriado común, sí disminuye su virulencia y la duración e intensidad de las enfermedades del frío.

La vitamina C es necesaria para la producción de colágeno, huesos, músculos, hormonas y neurotransmisores.

 

Limón:

El Limón es una fruta rica en vitamina C, una vitamina útil a la hora de prevenir infecciones, siendo ideal que no falte en aquellas épocas en las que el mal tiempo comienza a hacer su aparición. Es recomendado su consumo con miel a la hora de suavizar las molestias de garganta y ulceras, y para elevar las defensas.

La vitamina C presente en el Limón tiene efectos inmunoestimulantes y antiinfecciosos para el organismo. Según afirman los expertos, la bacteria que más dolores de garganta suele provocar es el Streptococcus pyogenes. La combinación de Limón con Miel, frente a los primeros síntomas de dolor de garganta, podría ayudar a aislar este estreptococo.

El Limón es un aporte extra para nuestras defensas gracias a la gran cantidad de vitamina C que contiene. Es un aliado contra gripe y resfriados aliviando los síntomas de una congestión.

Es una gran ayuda digestiva, al limpiar y activar el intestino.

 

Citrato de Zinc:

Es un mineral esencial para nuestro organismo, considerado como un oligoelemento por ser necesario en pequeñas cantidades. El cuerpo no puede almacenar el Zinc, por lo que depende del suministro diario obtenido a través de la alimentación.

Es importante para una gran cantidad de funciones ya que actúa como regulador de numerosas reacciones del metabolismo intermedio.

El Zinc está constituido por una gran cantidad de proteínas diferentes en su cuerpo y es un componente de más de 200 enzimas distintas. De hecho, el Zinc está involucrado en más reacciones enzimáticas en el cuerpo que cualquier otro mineral. De ahí que cuente con importantes y valiosas propiedades dentro de nuestro organismo:

  • Favorece la división y la regeneración celular al estar involucrado en muchas funciones celulares básicas como la replicación del ADN, la transcripción del ARN y la estabilización de las membranas celulares. Tiene una poderosa actividad antioxidante frente al envejecimiento celular.
  • Activa el desarrollo de los linfocitos T, glóbulos blancos que atacan a los virus y las bacterias perjudiciales para nuestro organismo. También afecta a diversos aspectos del sistema inmunológico ayudando a aumentar las defensas.
  • Destaca también en la prevención de resfriados y gripes, fatiga crónica y una mala salud en general.
  • El mantenimiento, desarrollo y funcionamiento de los órganos reproductores, así como problemas de la piel, uñas, vista, olfato y gusto son otras afecciones sobre las que actúa el Zinc.

 

PROPIEDADES

La asociación y sinergia de los componentes de este producto le confieren una serie de propiedades importantes para nuestra salud:

  • Estimula las defensas frente a infecciones víricas y bacterianas sobre todo en el sistema respiratorio.
  • Actúa como antibiótico natural por sus propiedades antimicrobianas, especialmente en casos de resfriados, gripes y problemas de garganta.
  • Importante acción inmunoestimulante al incrementar la fagocitosis (destrucción de microorganismos) y la inmunidad humoral (producción de anticuerpos).
  • Antiséptico y cicatrizante natural evitando las infecciones y acelerando la curación, a la vez que ejerce una acción antitérmica analgésica y expectorante.

 

MODO DE EMPLEO

Tomar 1 comprimido por la mañana y 1 comprimido por la noche (2 al día).

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